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Ídolos del Caribe

La Dinastía Zuleta: Un Icono insigne del Canto Vallenato.

Rafael febrero 11, 2016
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Que le ha dado una prolongada vida a la música tradicional vallenata y sus nuevos exponentes tienen la característica de que parten de la estructura clásica incorporando nuevas tendencias desde la base de su tradición. Los aportes a nuestra música son innumerables, desde cientos de canciones, tradición decimera de algunos de sus integrantes, la tradición oral que se destaca en otros, hasta los mejores intérpretes de acordeón y cantautores. En fin, son garantes de la preservación del patrimonio cultural e inmaterial de nuestro emporio musical.

Los Hermanos Zuleta

La  dimensión explicativa de Los Hermanos Zuleta como agrupación musical se constituye en la revelación de cómo a través de los cantos vallenatos se gesta la Dinastía de mayor tradición jerárquica y contexto tradicional del folclor vallenato, en lo amplio de su historia, en una forma de explicativo vernáculo y autóctono, para reflejar la capacidad narrativo- costumbrista de un determinado autor interpretado magistralmente por la voz y la melodía de “Poncho” y Emiliano.

Al respecto, se precisan algunas aclaraciones, como por ejemplo, lo relacionado con el término vallenato y con los propios cantos, dentro del referente geográfico del Magdalena grande, epicentro territorial colindante entre los hoy departamentos del Magdalena, el Cesar y La Guajira en el Caribe colombiano.

Misión cumplida sin descanso por pobladores campesinos entre los que sobresale Emiliano Zuleta Baquero, hijo de “la Vieja” Sara Baquero, matrona ancestral de un pueblo llamado El Plan, que, según la descripción y la narrativa de Rafael Escalona, quedaba enclavado en la Serranía del Perijá.

El Grammy en primer plano

De paso es obligatorio referirse al Grammy Latino que les otorgara la Academia Latina de la Grabación a “Poncho” y a su hermano Emilianito: “No sabe usted, lo motivante que es ­-dice del trofeo-, porque el Grammy es como el mismo Nobel. Siente uno que sembró en buena tierra y recoge buena cosecha. Porque se hizo justicia con el folclor vallenato. Porque llevamos estos cuarenta y tantos años de vida artística con dignidad, amor y respeto. Llegamos con esto a la cúspide, al pináculo de la fama”, pese a lo que dicen, su tono es sencillo.

El vallenato, Patrimonio Inmaterial de la Humanidad

“Poncho” Zuleta y Emilianito son de los sobresalientes juglares que engrandecen la extensa legión de rapsodas que recientemente acaban de engrosar el amplio listado de miembros privilegiados por la distinción del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad que ha otorgado la Unesco al vallenato, en virtud a que en esos momentos de inspiración, más que imaginación, han sido unos intérpretes de excelente timbre de voz y repentismo melódico acorde a tonalidades de pitos y bajos resplandecientes, compositores narrativo-costumbristas y descriptivos natos hasta en el aspecto geomorfológico, porque, además del sentimiento profundo que sienten al cantar, tocar y componer los versos,  dibujan gráficamente la ubicación y el desafío de la madre Tierra frente al reto de la fuerza profunda del mar Caribe.

Preservación de nuestros valores culturales  y fortalecen nuestra identidad narrativo-costumbrista en el orden nacional e internacional; actitudes que lo convierten sin lugar a dudas  en un paradigma para las generaciones de vallenatos, cesarences y guajiros  que le siguen sus pasos en el trajinar de su arte en el presente y en el futuro, bautizándolo por siempre con la fuerza y vehemencia con que interpreta sus cantos como “El Pulmón de Oro”.

La imagen de un cantautor del vallenato raizal:

Si quisiéramos establecer un orden de prioridades y estructurar un escalafón de importancia en la clasificación de la obra de Los Hermanos Zuleta, “Poncho” y Emilianito, yo diría que no hay por dónde empezar porque estamos frente a la consolidación de una antología dinástica muy pareja en melodías, estilo y contenido, pero sí podríamos hacer evaluaciones que a mi parecer son fundamentales, como las siguientes:

“Poncho”, en su retrospectiva discográfica, se destaca por haber grabado de su propia inspiración más de 40 cantos vallenatos, todos éxitos de su rúbrica autoral. Graba 34 discos en compañía de su hermano Emiliano, bajo el lema consagratorio de la Dinastía de Los Hermanos Zuleta. Sobrepasa más de 56 producciones discográficas, incluyendo su trabajo artístico musical en el que participaron otros acordeoneros consagrados: “Colacho” Mendoza, Raúl “el Chiche” Martínez, Alberto “Beto” Villa, Iván Zuleta Barros y Gonzalo Arturo “el Cocha” Molina.

Poncho Zuleta, como buen exponente del folclor vallenato, nace entre acordeones, cantos y versos que ya su padre -Emiliano Zuleta Baquero- y su tío -“Toño” Salas- dominaban en el ámbito folclórico y habían dado a conocer en toda la comarca con su sello dinástico y el talento de la estirpe matriarcal de “la Vieja” Sara Baquero, personaje antológico de la vallenatía. El hogar de “el Viejo Mile” y Carmen Pureza Díaz se llenó de gloria, alegría y regocijo, como ocurrió también con el nacimiento de María, Emiliano Alcides,  Fabio, Carmen Emilia, Mario, Héctor Arturo y Carmen Sara. Con tristeza, recuerdo los nombres de Mario y Héctor, dos extraordinarios exponentes que pertenecieron a la misma crianza de prospectos juglarescos y quienes al caminar el tiempo también dejaron sobre la tierra de los mortales una muestra indeleble de su casta folclórico-musical perpetuada en las enseñanza del Viejo Mile Zuleta, de la mis forma como lo hizo en su momento también con sus hijos Efraín y Belisario.

Zuleta, a la usanza de los trovadores del Medioevo, “por supuesto” que en la algarabía de las emociones  de su vida ha referido sus sentimientos a través de las composiciones y cantos vallenatos tradicionales, empleando como tema principal, y casi exclusivo, el de un ser enamorado que al avizorar la conquista de su amada abre el corazón para sembrar la semilla de sus sentimientos, mostrando ser sincero por encima de todas las incidencias causadas, sobreponiéndose a las dificultades que podrían aflorar en los aspectos sociales y espirituales, tratando de tocar a cada ser del género opuesto como si lo estuviera haciendo con las delicadas alas de una mariposa.

Para “Poncho”, al cantar, como siempre lo ha referenciado en la vena hereditaria de “el Viejo Mile” Zuleta, el amor y sus efectos naturales tienen el mismo significado en todas las épocas, pero también tiene un criterio sensible añadido cuando al interpretar un canto vallenato se encaparazona en el instinto de alianza, pacto o favor sentimental  que es cuando el trovador innato pretenderá conseguir a través de su franqueza algún tipo de familiaridad y franqueza fructuosa en el aspecto material tal cual las tradiciones y las costumbres  de los provincianos que esos lares le hicieron la seña y que en aquel entonces se lo enseñaron en medio de parrandas interminables e inolvidables.

Tomás Alfonso, hoy por hoy, en el ámbito folclórico vallenato, además de ser un cantautor consagrado es un cortesano, el término que designa la conducta y la posición del hombre que vive en medio del trato decente y las buenas relaciones interpersonales y que, por una educación especial, se convierte en modelo del ideal humano de refinamiento y valores espirituales, artísticos y culturales.

El auténtico trovador alegre, como personaje distinguido, que participa de estas características que, entre otras, son la lealtad, la generosidad, la valentía, el trato elegante y un intérprete excelso de la autenticidad del género vallenato en sus cuatro aires tradicionales de paseo, puya, son y merengue.

Ese es, Tomas Alfonso Zuleta Díaz, un verdadero prototipo de las costumbres y tradiciones que enaltecen al Folclor Vallenato en toda su esencia y de quien hoy nos enorgullecemos quienes de vez en cuando escuchamos su voz afluente de sentimientos grandilocuentes.

 

Emiliano Alcides Zuleta Díaz

Para los concursos de canción inédita, identificado con el seudónimo de “El Gago de oro”, nació en Villanueva – Guajira el 28 de diciembre de 1944. En el hogar del ‘Viejo ‘Emiliano Zuleta Baquero y Carmen Pureza Díaz.

“Cualquier persona no puede componer una canción, porque no tiene vocación para

eso. Después de la vocación, viene el motivo”.” Yo no soy compositor, yo soy es

acordeonero. He sido las dos cosas, pero el fuerte mío es el acordeón”

Emiliano Alcides Zuleta Díaz-Emilianito

 A través del tiempo se ha destacado como uno de los mejores acordeoneros intérpretes   del   Vallenato,   recientemente declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco y   célebre   integrante   del   conjunto   Los   Hermanos   Zuleta,   al lado de su hermano ‘Poncho’.

En   este   acordeonero   se   reúnen   las   mejores virtudes  de   un músico de mucho respeto entre sus colegas de oficio. Cuando la inspiración lo sorprende y asume la decisión de componer un canto vallenato, es porque percibe la seguridad de letra y melodía al llevarlas al disco han de convertirse en u n éxito rotundo.

  En   su   juventud   cuando   estudiaba   en   el   Colegio   Nacional Loperena,   después   de   amenizar   un   Centro   Literario   Radial recibió un llamado de atención de monseñor Roig y Villalba obispo   de   Valledupar,   por   interpretar   en   la   emisora   Radio Valledupar ‘La Custodia de Badillo’ una obra magistral de la autoría del Maestro Rafael Escalona.

Desde Aracataca a Estocolmo

Como si cumpliera la misión de reemplazar a Francisco “El Hombre”, Tomás Alfonso Zuleta Díaz, con su hermano Emilianito, hizo parte de la delegación folclórico-cultural que acompañó a nuestro Premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, a recibir el Premio Nobel en Estocolmo (Suecia). De dicha delegación también hicieron parte los extintos representantes del folclor vallenato: el Maestro Rafael Escalona Martínez, Consuelo Araujo Noguera -La Cacica-, Pedro García Díaz y Pablito López Gutiérrez.

Del tránsito de este histórico periplo artístico musical por el continente europeo, tres décadas después todavía se recuerdan episodios y anécdotas que tienen la impronta humorística de “Poncho” Zuleta.

Rafael

Periodista e Historiador, Cesarence, nacido en el Municipio de Agustín Codazzi, Cesar, en 1949.Lugar en el que desde su época de estudiante se entrego a la investigación periodística y al mundo de las letras. Se conocen como sus obras importantes, “El Maestro” Bendeck, biografía del jurista Villanuevero Esteban Bendeck Olivella, El Régimen de Bancadas, libro que revela aspectos de la institucionalidad Colombiana y los Partidos Políticos. En materia Folclórica, son sus obras más importantes; Vallenatos Inmortales-2 tomos-Por la recuperación del Patrimonio Histórico Inmaterial de los Juglares Vallenatos en el Caribe Colombiano. Calixto Ochoa; El Rey de la Picaresca Cotidiana, Vida y obra de III Rey Vallenato y recientemente fue publicado el libro;”El Pollo” López, El Cronista de Macondo, documento puesto en circulación por la Gobernación del Departamento del Cesar en conmemoración del Centenario del Natalicio del Ex presidente Alfonso López Michelsen.1913-2013

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